Si os pidiese ahora mismo que dibujaseis una casa de Euskadi, probablemente haríais un esbozo del típico caserío vasco. Un edificio con el tejado a dos aguas, con un gran arco previo al zaguán de entrada y, en el frontis, el escudo de armas. Los motivos heráldicos no pueden faltar en la fachada de la casa de una familia vasca que pretendía hacer ostentación de poder y estatus social.

Y si, es cierto que la imagen más difundida de vivienda en el País Vasco es la del caserío del mundo rural. Pero no es la única tipología. Hay otro prototipo de vivienda, la urbana. Este está ligado a la fundación de las villas y a la parcelación urbanística de su suelo. En el período medieval se buscaba la división del espacio de forma más o menos equitativa. Así, cualquier villano partiría del supuesto de contar con una igualdad de condiciones para asentarse en un lugar como Segura, en el Goierri guipuzcoano.

Allí, en la calle principal de la villa, Kale Nagusia 12, una de las vías de comunicación principales, que unía la Meseta Castellana con el mar Cantábrico y Europa, se localiza esta vivienda medieval única en todo el territorio vasco.

Personalmente he de decir que me encanta la fachada de roble de la casa y su decoración. Pero, lo más impresionante es su interior. Si venís a pasar unos días a Euskadi, no perdáis la oportunidad de acudir al Centro de Interpretación Medieval-Casa Ardixarra y realizar la visita guiada. Es el ayuntamiento de Segura quien se encarga de explicar todos los pormenores de la vivienda y, además, podréis conocer más lugares de interés de una de las villas medievales más bonitas de Gipuzkoa.