¿Hay algo más placentero que pasear por un bosque durante el otoño?

En el País Vasco se pueden encontrar paisajes de cuento con vegetación frondosa. Aquí y allí crece un hermoso roble o castaño junto a un riachuelo que brota de entre las rocas calizas. Un poco más adelante verás helechos enormes entre los que se esconden todo tipo de animales.

Y en ese entorno crecen una de esas joyas de la gastronomía, los boletus. He de confesar que me encanta ir a recogerlos con mi tío. Conoce infinidad de setales en Euskadi y en las comunidades limítrofes. Pero sobre todo me deleito comiendo un revuelto de hongos y si son boletus aereus y boletus edulis el placer es doble.

Aquellos que visiteis el País Vasco durante el puente del Pilar o Todos los Santos o, en general, durante el otoño, no dejeis de adentraros en cualquiera de nuestros bosques. Y, con un poco de paciencia, podréis llevaros al apartamento vacacional, agroturismo o autocaravana la cena de ese día.

Eso sí, cuidado con las setas, no todas son comestibles. Así que no ingirais cualquiera que os haga dudar. Y recordad, el revuelto de hongos, además de delicioso es muy fácil de preparar. Si desconocéis cómo hacerlo, yo os cuento cómo los preparo.

Receta de Revuelto de Hongos “Feel Euskadi”

Ingredientes

1/2 kg. de hongos
6 huevos
1 o 2 dientes de ajo (al gusto)
1/2 cebolla
perejil (al gusto)
aceite de oliva virgen extra
sal

Elaboración

Pocha bien ajo y cebolla y en que esté todo picado pon a calentar aceite en una sartén. Mientras tanto, en un bol, ve picando los pies de los hongos. A mi me gusta picar los pies con cuchillo y los pico en un recipiente diferente a los sombreros. Estos últimos los rompo manualmente y los dejo en otro recipiente.
Cuando el ajo y la cebolla estén bien pochados añade los pies de los hongos y, transcurrido un minuto, aproximadamente, añade los sombreros. Deja que todo reogue despacio. Notarás que un aroma a bosque empieza a invadir tu cocina.

En otro recipiente, bate los huevos y añade sal al gusto. Si la sartén de los hongos tiene excesivo aceite aparta el sobrante a otro recipiente (te servirá para dar gusto a un arroz o carne) y vuelca los huevos en la mezcla. A mí no me gustan los revueltos demasiado cuajados, pero para gusto los colores. Cuando esté el huevo a tu gusto, espolvorea un poco de perejil y, como se dice en Euskadi, On egin!