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A mi sorgintxo

Siempre he sentido predilección por las plantas, arbustos y árboles espinosos. Espino albar y argoma son mis favoritas; sin duda porque las llevo en mi nombre (Arantza) y mi apellido (Otaduy) y también los cactus, los acebos y, como no, el eguzkilore (carlina acaulis, acanthifolia).

Hoy os quiero contar algunas curiosidades sobre ese último cardo, ¿os parece bien?

El campo está lleno de cardos

El tema de los cardos y sus usos me parece verdaderamente fascinante. Los cardos de tipo carlina se extienden por Europa y toda la costa mediterránea, así como Asia y el archipiélago de Macaronesia.

Es un género descrito por el sueco Carl Nilsson Linnæus en su Species Plantarum, aunque mucho antes del siglo XVIII ya se conocían leyendas y usos ligados a este género de plantas. De hecho, desde épocas remotas, las carlinas y otros cardos tienen usos medicinales.

¿Quién no ha escuchado de los beneficios del cardo mariano para cuestiones hepáticas y renales(1) o del cardo bendito como desinfectante de heridas por sus características antisépticas(2)?

De los cardos y sus beneficios ya hablaba largo y tendido en el siglo I el médico, farmacólogo y botánico griego Dioscórides.

En la versión de su tratado conservada en Salamanca, se citan un gran número de cardos. Entre ellos están la cardencha, el cardo borriquiero y el cardo mariano. Pero, Dioscórides olvidó el eguzkilore, ¿por qué? Quizá porque no crece en Asia Menor, lugar del que procedía ese sabio de la Antigüedad.

El cardo de puerto o camaleón blanco, nuestro eguzkilore (carlina acaulis, angelica o acanthifolia) es propio del oeste y centro de Europa y crece en sus zonas montañosas; los Alpes, los Pirineos y la Cordillera Cantábrica y, como no, en los montes vascos.

Los cardos son cosa de dioses y de emperadores

¿Pudo ser la capacidad curativa de los cardos lo que los relacionó con los dioses antiguos? Tal vez, lo que sí os puedo decir es que hay multitud de leyendas que relacionan al eguzkilore con algún dios nórdico y con dioses greco-latinos.

Pero, además, el nombre latino de esta planta, carlina acanthifolia (carlina con hoja de acanto), se relaciona con dos monarcas europeos; Carlomagno y Carlos I de España. Veamos qué relación guardan con cada personaje.

Carlina acaulis, eguzkilore, cerrado

Eguzkilore cerrado

Grabado que representa al dios Thor en su carro

National Museum of Denmark: Representación de Thor (J. Gehrts)

Thor les dio su color

Gracias al naturalista británico Hilderic Friend, podemos conocer aspectos muy importantes de las tradiciones culturales y etnográficas que los europeos del siglo XIX mantenían vivas con respecto a ciertas plantas, incluyendo los cardos.

Decía Friend que esta planta era sagrada para Thor en las mitologías nórdica y germánica. Al parecer las flores de los cardos recibieron su color directamente del trueno del dios y, por ello, protegían de la destrucción del rayo a las personas o edificios que los luciesen(4). De hecho las carlinas son una fantástica herramienta para detectar los días tormentosos.

El propio Friend dice que la carlina informa sobre cuestiones atmosféricas. En idioma alemán uno de sus nombres es wetterdistel (cardo del clima) y es colocado en las puertas de las casas en países como Alemania, Francia y España, porque sus pétalos se cierran cuando anuncian un chaparrón inminente(6).

¿Os va sonado esto a las casas y caseríos de Euskadi y Navarra?

Virgilio le buscó un compañero

Redactar esta parte me va a costar más porque empiezan los encuentros y desencuentros de la mitología clásica y quiero dejar claras mis ideas de forma resumida. Así que, empezaré por presentaros al poeta Virgilio.

Este autor, vivió en el siglo I a.C. y conoció el fin de la época de Julio César y el comienzo de la de Octavio Agusto con el triunvirato y su consolidación como primer emperador.

Las primeras grandes obras de Virgilio fueron las Bucólicas, escritas entre el 41 a.C. y el 37 a.C., poco después del magnicidio que acabó con la vida de Julio César. Eso ha llevado a muchos autores a pensar que la historia del pastor siciliano Dafnis hace referencia al dictador romano(5).

Dafnis era un semidiós hijo de Hermes cuya vida empezó mal. Al poco de nacer fue abandonado por su madre en un campo de laurel(7) y por el amor de Apolo(8) hacia ese arbusto, acogió al joven bajo su protección.

Carlina acanthifolia del basamento del Ara Pacis muy semejante a un eguzkilore

Diseño de un eguzkilore (carlina acanthifolia) del basamento del Ara Pacis

El dios Pan, le enseñó a tocar la siringa y gracias a la inspiración de las musas, entretenía a Artemisa, la hermana de Apolo, durante sus cacerías. Su mundo estaba muy ligado al entorno pastoril y fue quien difundió entre ellos el culto a Dioniso(9).

Y claro, como buen personaje de la mitología clásica se dejó llevar por las pasiones del cuerpo. Una náyade le hizo jurar amor eterno y lo castigó con la ceguera si la engañaba. ¿Y qué creéis que hizo él? Pues enamorarse de Cloe y, obviamente, perdió la visión y se despeñó. El poeta Virgilio escribió lo siguiente ante la muerte de Dafnis(10):

la misma Pales y el mismo Apolo han abandonado los campos.
La funesta cizaña y las estériles balluecas brotan
en los surcos tantas veces destinados a las robustas cebadas;
en vez de la tierna violeta y del purpúreo narciso,
se levantan el cardo y el espino de puntas agudas.

Y ya tenemos al amigo que acompaña a la carlina acanthifolia, a nuestro precioso eguzkilore; el espino, que se colgaba sobre las puertas para alejar la brujería y la calamidad(11). ¿Los habéis visto juntos en alguna puerta de las casas del País Vasco? El texto de Virgilio, además, relaciona la carlina con un personaje ligado al mundo del pastoreo. ¿Podrá tener relación el eguzkilore con los pastores vascos? Más adelante lo comentaré. Ahora, solo quiero deciros que Virgilio inspirará la decoración de un monumento sin igual.

¿Eguzkilore en el Ara Pacis?

Siempre se ha dicho que el arte imita a la naturaleza y, los amantes del arte clásico sabemos reconocer rápidamente que, el basamento del Ara Pacis está repleto de acantos y flores. Algunos estudiosos van un paso más allá. Dicen que el basamento de ese monumento está inspirado en la Eneida, de Virgilio(12). Además, afirman que las flores que rematan los acantos son rosas(13).

¿Pero y si no fueran acantos y rosas? Observando el conjunto creo que lo que se representan son cardos de la especie carlina acanthifolia y en vez de a la Eneida o, mejor dicho, además de a la Eneida, la decoración vegetal del Ara Pacis también se inspira en las Bucólicas de Virgilio.

Solo pensar que en ese altar el eguzkilore está abrazado por el laurel me trae a la cabeza el personaje de Dafnis y su supuesta relación con Julio César. ¿Cambiaría algo que el altar de la Paz de Augusto se levantase sobre una base en la que se intuye la representación de su padre adoptivo? Os invito a la reflexión.

Lo que no os quepa duda es que esas formas del arte clásico inspiraron a muchos artistas posteriores y reprodujeron el eguzkilore y otro tipo de carlinas. Algunos frescos, como los grutescos de las Logias Vaticanas pintadas por Rafael parecen tener cardos. No os extrañe pues encontrar tallas de eguzkilore en las claves de las bóvedas de muchas iglesias vascas. ¿Si está en el Vaticano, no va a estar en otros templos cristianos de menor tamaño?

Dejamos al primer emperador, su monumento a la paz y algunas de las influencias. Seguimos con otro emperador europeo y las enfermedades.

Carlomagno les puso nombre

La peste bubónica es esa enfermedad maldita que diezmo la población europea durante la Edad Media y tampoco se  libraron de ella en el siglo VIII(14), cuando Constantino V era emperador de Bizancio y un joven Carlomagno iba sembrando el camino para ser coronado emperador por León III.

Aunque poco se sabe de la aparición de nuevos brotes de peste en Europa entre los años 767 y 1347(15), la leyenda dice que estando el emperador batallando en la guerra, surgió un brote de peste entre las filas de su ejército. Carlomagno estaba desesperado por la pérdida de hombres.

El monarca rezó pidiendo súplica y como respuesta a sus plegarias apareció un ángel que disparó una flecha con su arma. El ángel, además, indicó al rey que la flecha le señalaría el remedio. Y la flecha atravesó un cardo, un eguzkilore, por eso el nombre científico de esta planta es carlina(16).

El cardo debió ser muy buen remedio contra la peste, además de estar muy presente en las historias del rey de los francos, hasta el punto que se atribuye a su aliado escocés, Achaius, la fundación de la Orden del Cardo, la más antigua del mundo(17).

El cardo es un elemento guardián muy presente en los símbolos de Escocia. ¿Tienes algún amigo que se apellide MacGregor? Pregúntale a ver qué sabe sobre los cardos y su país.

A Carlomagno le dieron el cambiazo por Carlos I de España

El vasto imperio español tuvo su momento de máxima extensión en tiempos de Carlos I, cuando el país se abrió a las corrientes internacionales e impulsó la difusión del conocimiento.

Carlina acanthifolia del basamento del Ara Pacis muy semejante a un eguzkilore

Ilustración de la portada del libo: Dreams, Symbols, and Homeopathy

Pero, no quedó libre de la temida peste, que también hizo acto de presencia en tiempos de Carlos I. Hubo un brote de peste en la cornisa cantábrica hacia 1518(17) y otro en la cuenca mediterránea entre 1519 y 1520. De hecho, el propio rey lo vivió de cerca. En enero de 1520, Carlos I hubo de trasladarse desde Barcelona al palacio de Requesens de Molins de Rei. Estaba en la ciudad condal para jurar como rey de los catalanes en las cortes y la epidemia de peste le hizo huir a Molins(18). Y allí recibió a los embajadores que le informaban de su nombramiento como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico(19).

Los primeros años de reinado de Carlos I empezaban con la peste y los últimos acabaron con otra epidemia, el tabardillo(20). Y, como en épocas anteriores, en el siglo XVI también usaron el eguzkilore para intentar curar la peste(21). No parece, por tanto descabellado pensar que Carlos le quitase el lugar al rey de los francos, porque a ambos Carolus les tocó hacer frente a un buen número de plagas.

El eguzkilore en el País Vasco y en Navarra

Con el solsticio de verano, los vascos comenzamos un nuevo ciclo. Entorno a la festividad de San Juan, se dice que el sol sale del seno de su madre, Amalur(22) bailando y que bañarse o recibir el rocío de la mañana ese día mantiene las enfermedades alejadas durante un año(23). También se debe recoger el eguzkilore por San Juan(24).

Eguzkilore y el culto solar

Cuando redescubro a José Miguel Barandiaran y sus estudios etnográficos, me doy cuenta de la relación que el culto al sol existía ya en el neolítico y la Edad de Hierro en toda Europa.

Barandiaran nos recuerda las estelas discoideas que desde aquellas lejanas épocas, hasta la Edad Moderna, representaban al sol y añade que en ocasiones, esos motivos astrales fueron sustituidos por la carlina(25). De tal forma que esta se adueñó de las mismas virtudes místicas que el propio astro rey.

El eguzkilore vasco, como los cardos que hemos visto en otros lados de Europa, se coloca en las puertas de las casas y ahuyenta a los malos espíritus, a cierta clase de brujas y lamias, impide la entrada a la casa de los malos espíritus y los genios de la enfermedad y aleja la tormenta y el rayo(26)

Carlina acanthifolia del basamento del Ara Pacis muy semejante a un eguzkilore

© Otaduy A.: Eguzkilore en la puerta de un caserío de Debagoiena

Pastores y eguzkilore, una vieja amistad

Ya os he comentado que en la mitología clásica hay una estrecha relación entre el mundo pastoril y el eguzkilore. En tierras como Debagoiena, donde abundan esos pastizales tan característicos de Gipuzkoa ocurre igual.

Nuestros pastores, como otros pastores de zonas de Aralar y Entzia colocaban en las entradas a sus bordas y en sus casas, ramas de espino albar, de fresno, de hierba de San Juan y de helecho florido. Además, alfombraban lo suelos por San Juan con margaritas, hinojos y espadañas, todo para protegerlas(27). También buscaban la protección de los rebaños, haciendo pasar a los animales por entre esas plantas(28).

Pero, el eguzkilore, cumplía una función fundamental para obtener un producto tan apreciado de la gastronomía vasca como es el queso de Idiazabal. Y es que del eguzkilore se puede extraer un cuajo que evita el uso de cuajo animal y permite coagular la leche(29). Por lo tanto, al igual que otras plantas con idénticas propiedades, sería muy apreciada por los pastores que llevaban sus rebaños por entornos montañosos en los que crece el eguzkilore.

Conclusión

Como has podido ver el aprecio hacia la carlina acaulis, nuestro eguzkilore, no es algo privativo del pueblo vasco. Está muy extendido en el norte de la península Ibérica y, también en otras zonas de Europa.

Generalmente se relaciona con aspectos de sanación de enfermedades, cuestiones climáticas y el mundo pastoril.

Sus bellas formas naturales le han servido para ser representado por los artistas a lo largo de todos los tiempos y, esas mismas formas y colores llameantes lo han relacionado con el sol.

A partir de ahora espero que aprecies un poco más el eguzkilore ya que es una planta que puede enseñarnos mucho y a la que debemos proteger como ella “nos protege” a todos.

Citas

 (1): THOMAS FERNIE, William: Thistles, Herbal simples approved for modern uses of cure, Lulu.com, 2006

(2) Ob. cit.

(3) En euskera a cardencha se llama astalar y el cardo borriquero y el mariano se confunden y a ambos los llamamos astalikardo.

(4) FRIEND, Hilderic: Flowers and flower lore, W. Swan Sonnenschein and Company, 1885, pág. 72

(5) Ob. cit. pág. 163

(6) MARTINEZ ASTORINO Pablo Leandro: Dafnis en la Bucolica V de Virgilio : La alusion compleja y los lmites de la identidad,Auster, 2006, pág.89: “La identificación de Dafnis con Julio César, anotada por Servio, es entre todas la que ha gozado de mayor consenso entre los filólogos“.

(7) GONZÁLEZ DE ZÁRATE, Jesús María: Mitología e Historia del Arte, Instituto Ephialte, 1997, pág. 167: “Numerosas fueron las aventuras amorosas del dios […] Cupido, el pequeño dios, hirió con la flecha de oro, la del amor, a Apolo y lo hizo con la de plomo, la de odio, a Dafne. La Ninfa corría para separarse de aquel y, cuando iba a ser abordada, levantó una súplica a su padre, el cual no dudó en metamorfosearla en laurel, árbol […] dedicado desde ese momento al dios Apolo“.

(8) Ob.  cit. pág. 170: “Como divinidad solar, Apolo favorece el desarrollo de las cosechas […]. Algunas tradiciones señalan que el origen de este dios tiene una procedencia nórdica. […] fue hijo de Júpiter y Leto, de cuya unión nacieron dos divinidades Apolo y Diana, figuras que remiten a la luz, pues el primero fue adorado como divinidad solar […] y la segunda lo hace con la Luna“.

(9) Ob. cit. pág. 305: Dionisio, el dios del vino, era hijo de Sémele y Júpiter, Hera, como siempre, enfadada por las consecuencias de la infidelidad, “engañó a la doncella insinuándola pidiese al dios apareciera con toda su magnificencia. Sémele rogó a Júpiter tal favor y no pudiendo sufrir su resplandor, murió consumida por las llamas. Se dice que Baco engendrado en el seno de la doncella pudo salvarse graias a una hiedra que se interpuso entre las llamas y el niño. Júpiter socorrió al infante, quien se encontraba en el sexto mes de gestación y lo injertó en su muslo hasta que le llegara el tiempo de nacer. […] Gracias a Ilitia, diosa de los alumbramientos, Júpiter consiguió dar a luz, por ello Baco fue conocido como el nacido dos veces“.

(10): VIRGILIO MARÓN, Publio: Bucólica V, 35-39

(11) FRIEND, Hilderic: Flowers and flower lore, W. Swan Sonnenschein and Company, 1885, pág. 186

(12): VILLALBA SALÓ, Juan Carlos: La Eneida en los relieves vegetales del Ara Pacis Augustae. SALDVIE n.º 18-19, 2018-2019,pág.148: “presencia de la rama de laurel escondida entre el acanto del lado sur que recuerda el episodio en el que Eneas busca la rama de oro“.

(13) Op. cit.. pág. 147. Figura que, según el autor del artículo representa una rosa.

(14)FUENTES HINOJO, Pablo: Las grandes epidemias en la temprana EdadMedia y su proyección sobre la Península Ibérica, En la España Medieval, nº 15, 1992, pág. 27: “la plaga se hizo manifiesta en […] 747; y […] en el verano de aquel año que llegó a las cuotas máximas de su virulencia. La mortalidad fue tan elevada que el gobierno imperial se vio obligado a poner en marcha toda una serie de medidas destinadas a repoblar Constantinopla“.

(15) Ob. cit. pág. 27: “La última noticia sobre un brote de peste bubónica en el siglo VIII nos viene de la mano de Juan el diácono, quien lo enmarca en la ciudad de Nápoles en el año 767 […] peste bubónica ya no reaparecerá en la escena mediterránea hasta 1347“.

(16)  FRIEND, Hilderic: Flowers and flower lore, W. Swan Sonnenschein and Company, 1885, pág. 162-163

(17) BELTRÁN MOYA, José Luis: Historia de las epidemias en España y sus colonias (1348-1919), La esfera de los libros, 2020 (versión digital): “También hay noticias de peste, aunque más difusas, en la cornisa cantábrica“.

(18) Ob. cit.: “Por su parte la fachada mediterránea la sufrió a partir de 1519

(19) Ob. cit.:”Carlos I, que había ido a Cataluña a celebrar cortes […] se retiró por precaución de la ciudad hasta la villa de Molins de Rei”

(20) Ob. cit.: “La peste […] fiebres pentequentiales, modorra o tabardillo, parece haber sido la gran protagonista en la Castilla de 1557“.

(21) ANDRADE ROSA, Cristina: La “Materia Médica” en la obra de Lope de Vega. Sobre los simples medicinales como herramienta terapéutica (Tesis doctoral), Universidad Camilo José Cela, 2017.

(22) BARANDIARAN AYERBE, José Miguel: Diccionario de mitologí vasca, Txertoa, 2011, pág. 57: “«Eguzki amandrea badoia bere amarengana», la abuela Sol va al vientre de su madre la Tierra“.

(23) Ob. cit.: pág. 58: “Dícese que el sol sale bailando la mañana de San Juan; que los baños y rociadas de la mañana de ese día preserva a uno de enfermedades durante todo el año […] que las flores recogidas por San Juan utilizadas en infusión sirven para curar algunas enfermedades, etc“.

(24) Los vacos no somos los únicos que recogemos y colocamos el cardo en la puerta en junio, en el mundo anglosajón se canta esto tal y como cita THOMAS FERNIE, William: Thistles, Herbal simples approved for modern uses of cure, Lulu.com, 2006: “Cut your thistles before St. John or you’ll have two instead of one“.

(25) BARANDIARAN AYERBE, José Miguel: Diccionario de mitologí vasca, Txertoa, 2011, pág. 59: “En los monumentos de arte popular vasco son frecuentos ciertos signos que parecen reprsentar el sol […] son sustituídos […] por la flor del cardo silvestre (carlina acaulis)“.

(26) Ob. cit., pág. 59: “Dotada de las mismas virtudes místicas“.

(27) Ob. cit., pág. 58.

(28) ETXEBARRIA, Igone: “Belartzetik ihartzera. Udaberri eta udako jai-ohiturak“, Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2012, pág. 31.

(29) GUEVARA, María Gabriela: “Biotechnological applications of plant proteolytic enzymes“, Springer, 2018, pág. 37: “Cheee coagulated with an aqueous extract of carlina acanthifolia