Y para que no las olvidemos otra vez os propongo una experiencia diferente. ¿Queréis conocerlas por medio de una visita guiada? Si os animais a participar prometo contaros muchas de las cosas que he descubierto sobre mujeres que vivieron en Arrasate.

Y os aseguro que reconstruir parte de su vida no es una tarea fácil. Cuando investigo la historia del País Vasco me doy cuenta que la mayoría de los documentos históricos tienen como protagonistas a los hombres. Ellos escribieron los legajos y sobre ellos se habla.

Y es que, aunque hayamos dedicado años a la investigación, no deja de sorprendernos que las pocas mujeres citadas en esos documentos formasen parte de la realeza, de las familias locales más poderosas o fueran viudas que asumieron los negocios de sus difuntos maridos a la muerte de estos. Todo parece apuntar que la vida de las mujeres de Mondragón se circunscribía, única y exclusivamente, al ámbito doméstico. Como si estuviesen recluidas en gineceos donde tratarían cuestiones ligadas al gobierno del hogar y a la buena crianza de sus hijos y, nada más lejos de la realidad.

De hecho la historia no hubiese avanzado sin las mujeres. Ellas son protagonistas de momentos importantes del pasado y sobre todo, con sus vidas, reconstruimos la microhistoria. Esa que nos acerca al día a día de las personas.

Mondragón contó con mujeres ricas y pobres. Mujeres dedicadas a los más diversos oficios; empresarias del hierro y el acero; promotoras de obra civil y religiosa; tenderas e incluso alguna que otra ladrona.

Algunas casaron por conveniencia, otras vivieron amancebadas o fueron solteras. Varias tomaron los hábitos y otras se enamoraron de ricos mercaderes extranjeros. De todo esto hablo en la visita guiada que lleva por título “Mujeres Olvidadas”.


Mujeres de Mondragón

Contrata la visita guiada sobre mujeres vascas, famosas y anónimas, que vivieron en Arrasate entre la Edad Media y el Barroco.